viernes, 16 de diciembre de 2011

No dejes , No pienses


No, nunca pienses que tu dolor es el más extremo
Ni siquiera sabes si yo estoy casi medio muerto
Nunca creas que la vida, es tan sólo un momento
Sabes?, en estas cosas de la vida nadie es experto

No le pidas al cielo que te regale fuerza y pasión
Pídele mejor que de arriba te entreguen inspiración
Así, si tu vida un día está llena de aflicción
Usa esa magia que te regalan y sácala de tú corazón

No dejes que el destino caiga en ti como una montaña
Que la tristeza más profunda no recorte en ti la esperanza
Y si vez que tú alma tiembla y un día parece casi destrozada
Llámame y te prometo que alegraré tú vida esa mañana

Eco. César León Quillas
Universidad de San Marcos - Perú
SENA CAB - Colombia

Nadie Sabe



Nadie sabe cuando profundo es mi sentir
Nadie sabe cuando terrible es mi pesar
Como que yo siempre a ti te hice reír
Como que tú siempre a mí me hiciste llorar

Nadie sabe si de amor alguien se muere
Nadie sabe si la vida se acaba de seis a nueve
Nadie sabe si en verdad tú a mi me quieres
Nadie sabe si en verdad llegaré a éste viernes

Cuan rápida llega la muerte y se va el placer
Que cuando pienso en ellos siento dolor
Y es que a veces a mi parecer
Cualquier tiempo pasado fue mejor

Eco. César León Quillas
Universidad de San Marcos - Perú
SENA CAB - Colombia

lunes, 15 de noviembre de 2010

En que momento





Recuerdas los momentos de alegría cuando todo era felicidad
Cuando tu mano aún me hacía olvidar que me perdería en la eternidad.
Recuerdas  cuando el temor me inundaba el alma
Y  tú eras un bálsamo tibio y suave que me calmaba
Cuando no había aire entre nuestras manos
Cuando  nuestros corazones aún estaban sanos.
Aún recuerdo tus palabras tan hirientes sobre lo que era vivir
Pero ahí estaba yo de pie  luchando por mi derecho a discernir
Ahora la distancia nos ha ayudado y han pasado unos años desde entonces
Y  me pregunto que podrá calmar éste vacío de eternidad que  no conoces

En la fría soledad de mis pensamientos aún me retuerzo
Y  aunque no tengo que hacer mucho esfuerzo

Te diré que siempre estás en mi pensamiento
Hoy me pregunto triste y sé que nada puede ponerme contento

En que momento pasaste de estar adentro a estar afuera
En qué momento el amor fue derrotado por la tristeza
En qué momento mi dolor destruyó toda mi fuerza
Y  en que momento me sacaste de tu corazón para ponerme en tú cabeza






Eco. César León Quilas
Universidad de San Marcos - Perú
cesar_leon@economistas.com



domingo, 14 de noviembre de 2010

Envejece Conmigo


Envejece conmigo
Por que lo mejor está aún por llegar.
Por que aún hay mucho camino por andar.


Envejece conmigo
Por que hay muchos besos que entregar
Por que aún hay muchas alegrías que celebrar.


Envejece conmigo
Por que hay sueños que escribir
Por que hay muchas fantasías para vivir


Envejece conmigo
Por que sin ti el camino es peligroso
Por que sin ti el camino es tenebroso


Envejece conmigo
Por que juntos avanzamos y caemos, pero al final nos levantamos
Y aunque el mundo diga lo contrario nunca podrán separarnos.


 
Eco. César León Quillas
Universidad de San Marcos - Perú
cesar_leon@economistas.com


 

domingo, 7 de noviembre de 2010

Un destello en la Mañana





Se nace para escribir o se muere en el intento
No lo sé pero la palabra saca de mi interior lo que no puedo esconder
Aunque a veces siento que eso me transforma en un mercader
Sé que esto algún día para mí será un tormento

Los avatares de mí tiempo me han cortado la inspiración
Ya no soy el mismo que quise ser, soy sólo lo que puedo ser
Nada más y nada menos muy difícil de entender
¿Será que acaso tengo alguna otra opción?


Pondré vocales al final y consonantes en el centro
Y si por alguna casualidad llego a estar medio muerto
Ruego a ti querido lector que termines éste intento
No es tan fácil éste oficio, a veces se necesita un poco de talento

Pienso y trato de recordar algún alma eterna de mi tiempo
Pero no encuentro más que cadáveres y muertos andantes
Creo que me he alejado de la vida y me he vuelto un poco lento
Pero lo sé, éste ya no es el tiempo de los eternos caminantes



Ha pasado casi un cuarto de hora y nada con sentido
La imaginación y otras argucias se me han perdido
¿Dónde están?, es algo que prefiero no averiguar ni saber
Pues tengo miedo de nunca más éste camino recorrer

No hay talento en éstos versos pues sólo me quise cambiar
Fue difícil empezar y más difícil será terminar
Fue difícil ponerme a pensar pero es fácil escribir
Es muy fácil escribir pero es muy difícil poder sentir


Voy a tratar de legarte un pequeño consejo
Que si bien a la razón ya no muy bien practico ni recuerdo
Yo sé que el cerebro nunca fue un buen doctor
Pero para ganar los laureles todo lo que necesitas es amor.

Alegría y tristeza es lo que te puedo transmitir
Pero es realmente mi corazón al que vas a sentir
Cada palabra y cada verso es una herida o un retuerzo
Para ti es tal vez tan sólo verso
Para mí para mí…. es mucho más que eso.

Eco. César León Quillas
Universidad de San Marcos – Lima – Perú

cesar_leon@economistas.com

jueves, 29 de julio de 2010

COMPAÑEROS DE VIAJE



Que clase de tesoro hay que buscar para encontrar la vida
Que clase de cuento hay que contar para que se crean el de la libertad y no el de la servidumbre
Que clase de aventura hay que soñar para vivir la propia y no la ajena.
Que clase de sueños hay que perseguir para no ser parte de la masa y si del infinito.
Que clase de canción hay que escribir para tocar los instintos humanos y no las pasiones
Que clase de ojos buscar si los que encuentras solo pueden ver maldad
Que clase de corazón hay que tener para andar éste camino y no perderse en el destino.
Que clase de camino debo seguir cuando el hado lo ha dejado todo marcado.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Una Mirada Escondida



Una mirada escondida decía la niña, ¿será que estas soñando? Respondió su hermana, no lo sueño ahí está, siempre nos ha llamado la atención saber que Papá estaba presente en cada lugar en el que estábamos, de algún modo nos protegía.
El había muerto cuando yo tenía dos años, mamá siempre decía que éramos su tesoro, el era ministro del Rey por eso siempre entrabamos al palacio de Tordesillas, habían muchos jardines según recuerdo y al atardecer solíamos visitar el taller de don diego, era el pintor de la casa real, y nuestro padre siempre desconfío de él, decía que veía mas de lo que debía y hablaba menos de lo que podía, pero nosotras teníamos cercanía hacia él, nos gustaba la forma en que pintaba, la manera de mezclar los colores.
Dos años después de la muerte de nuestro padre, asistimos a un banquete en el palacio del Escorial, nuestra madre no pudo evitar el pedir a don diego si tendría a bien poder retratarnos a mí y a mis hermanas, don diego caviló por unos instantes, y dijo, “ No sé si me sea propio mi señora acceder a vuestra petición, ya que en vida siempre supe de los no muy buenos afectos de su esposo hacia su servidor, más me tiene contrariado su extraño proceder” mamá contestó, “No se turbe vuestra paz mi señor, pues un deseo de mis hijas es el que vengo a solicitar, ya que cuando más niñas, cerca al palacio de Tordesillas, sus buenas artes siempre supieron apreciar, y hoy mucho más mozas que hace dos años, sus deseos me son mas difíciles de colmar”
Don Diego después de tanto pique y contra pique no tuvo más que aceptar tal propuesta, más para salirse con la suya un deseo de secreta venganza corroía sus entrañas, y pidió como única condición ser el mismo retratado en aquel lienzo para así de alguna manera extraña, estar cerca y lejos de las niñas de su supuesto envenenador ante la corte.
Mamá accedió, pero siempre nos decía, vuestro padre aún de muerto os cuidará, y ya lo veréis que donde no lo esperan aparecerá.
Y es ésta la historia que hoy os cuento, que a la luz de la verdad nada tiene de cuento, pues allí atrás donde se pierden unos pasos, papá con mirada vigilante y ojos puntiagudos, veía con encono o tal vez con cierto enojo, como sus niñas eran retratadas por aquél de quién él desconfiaba.
Pero para no salir del meollo, apareció ante mis ojos con asombro, pues ni don diego, supo explicar porque lo puso ahí, sólo decía al responder a los curiosos, “No lo vi, no lo pensé, pero ahí está y no lo pinté”

César León Quillas
e-mail: cesar_leon@economistas.com
Economía – Universidad de San Marcos
Lima - Perú
Instituto de Libre Empresa
www.ileperu.org